Entendemos por golpe de calor la hipertermia extrema que sobrepasa los mecanismos de termorregulación en perros y gatos. Suele producirse por la exposición a altas temperaturas con alta humedad y/o el ejercicio intenso, y tiene como consecuencia el incremento de la temperatura corporal por encima de 41ºC, estando la temperatura corporal de un perro entre 38º y 39º.