Parásitos externos en perros y gatos

En primavera y en verano proliferan algunos de los parásitos que atacan con más frecuencia a perros y a gatos. No obstante, la prevención durante todo el año es fundamental para evitar la transmisión de todas las enfermedades de las que estos parásitos son portadores.

Antes de ver algunos consejos para el tratamiento preventivo de parásitos externos, vamos a hacer un repaso de los principales ectoparásitos que atacan a nuestras mascotas.

Ácaros

 

Los ácaros son un tipo de arácnido que pueden afectar la piel de sus huéspedes en distintas profundidades. Por ejemplo, los cavadores forman túneles y viven en la profundidad de la piel, mientras que los ácaros de superficie viven sobre ella.

Hay varios tipos de infecciones que son producidas por ácaros:

  • Sarna sarcóptica: produce una dermatitis muy contagiosa y que al animal le pica mucho. Se puede transmitir al ser humano si no se siguen medidas de protección (por ejemplo, usar guantes de látex y lavar la ropa que se llevaba cuando se trató al perro o gato infectado). Suele darse en perros y gatos inmunodeprimidos.
  • Sarna demodécica: sólo causan problemas a los perros, gatos y otros animales que los transportan en la piel cuando disminuyen las defensas naturales del animal. A diferencia de la sarna sacóptica, no produce picores.
  • Ácaros de los oídos: estos caros se instalan en el oído externos de perros y gatos y generan mucha cera maloliente y picor. El mayor riesgo que suponen es la autolesión que se infringen los animales por rascarse constantemente (lo que puede producir otitis y otros problemas secundarios).
  • Sarna notoédrica: esta sarna afecta principalmente a gatos, pero se transmite con facilidad también a perros, conejos y seres humanos. Produce un picor intenso en los gatos infectados, que les lleva a herirse por rascarse constantemente.

 

Garrapatas

 

La garrapatas son un tipo de arácnido que se alimenta de la sangre de sus huéspedes. Suelen adherirse a la zona de las orejas, dedos, ojos e ingles, produciendo lesiones en la piel, anemia e incluso parálisis por la inoculación de una toxina que transmiten por la saliva. Además de eso, transmiten enfermedades que pueden ser graves.

Las hembras pueden poner hasta 5.000 huevos, completando el ciclo de vida en 2 meses, por lo que un animal infestado por este parásito puede tener una verdadera plaga en cuestión de días.

 

Pulgas

 

Son insectos que se alimentan de sangre. Pueden causar picores e incluso provocar una reacción alérgica por su picadura.

Se pueden detectar por los puntitos negros que dejan sus deposiciones en la base del pelo del animal infectado, o por puntitos blanquecinos en el caso de las liendres que se quedan ancladas.

Las pulgas pueden saltar y sus bocas están preparadas para morder y chupar.

Las hembras ponen hasta 50 huevos al día y completan su ciclo al cabo de 3 semanas, por lo que la infestación en animales puede ser enorme en menos de un mes.

 

Piojos

 

Son parásitos que chupan la sangre de su huésped y producen un picor muy intenso. Pueden generar anemia.

 

Moscas y mosquitos

 

Aunque no se hospedan en perros y gatos, sí son portadores de enfermedades muy graves, como la Leishmaniosis o la Filariosis.

 

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¿Cómo detectar a los parásitos externos que pueden afectar a nuestra mascota?

 

Los parásitos proliferan por falta de una correcta higiene. También se benefician de la humedad y el calor en algunos casos, aunque tienen sus propios ciclos y es conveniente estar atentos durante todo el año (manteniendo en España especial atención entre febrero y octubre).

Es importante recordar la rapidez con la que nuestro perro o nuestro gato puede sufrir una infestación de parásitos externos. Por eso la prevención es siempre la mejor manera de acabar con ellos.

Revisa a menudo la piel de tu mascota, sobre todo en la base del pelo, las orejas, dedos, ingles y contorno de los ojos. Si se rasca constantemente o intenta rascarse de manera brusca, puede ser un signo de alerta. En caso de encontrar parásitos en el animal, lo recomendable será acudir al veterinario para establecer con él un plan de acción a medida. Los productos antiparasitarios son medicamentos, por lo que no debes “automedicar” a tu mascota sin consultar primero con tu médico.

 

 

No obstante, como la mejor solución es la prevención, te contaremos qué medidas son las más frecuentes para evitar que los parásitos externos ataquen a tu perro o a tu gato:

  • Pipetas, collares antiparasitantes, sprays, polvos o lociones: es muy importante apuntar en una agenda o planificador familiar cuándo se le aplicó la pipeta o se le puso el collar y cuándo recomienda el fabricante del medicamento que se repita la acción.
  • Jabones y champús: los hay para actuaciones de emergencia o para un mantenimiento preventivo de la piel del animal. Para evitar irritaciones cutáneas, antes de aplicar un champú deberías consultar con tu veterinario.
  • Antiparasitantes internos: desparasitar a los animales por dentro también es fundamental para evitar infestaciones de parásitos externos. Cada marca o fabricante establece el tiempo que dura cada tratamiento. Anótalo en un lugar a la vista para no olvidarte de repetirlo.

 

¿Qué antiparasitario externo es más eficaz?

 

No sólo hay que eliminar a los parásitos que ataquen a nuestro perro o gato, sino que hay que acabar con las larvas y desparasitar el área donde habita nuestra mascota de manera frecuente. Los productos que actúan más rápido y que duran más tiempo suelen ser un valor en alza.

 

¿Tienes alguna duda sobre los parásitos externos que pueden afectar a tu mascota? Déjanos un comentario y te responderemos lo antes posible. 

 

 

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