Problemas de audición en nuestras mascotas

 

_¿QUÉ PROBLEMAS DE AUDICIÓN SON MÁS FRECUENTES EN NUESTRAS MASCOTAS?_

 

La audición se define como la capacidad de percibir un sonido por medio del sentido del oído. Para nuestras mascotas es uno de los sentidos más importantes, ya que presentan una agudeza auditiva mucho mayor a la de los humanos. Un perro, por ejemplo, puede percibir una tormenta que se esté produciendo a 10 kilómetros de distancia. Es por esto que para ellos pueden resultar muy desagradables ruidos fuertes como el de una aspiradora o unos fuegos artificiales.

La sordera se refiere a la pérdida de la capacidad de oír de nuestras mascotas. Puede afectar a uno o ambos oídos y afectar de forma completa o parcial (hipoacusia).

Existen razas predispuestas a padecer sorderas hereditarias, como son el Dálmata, el Setter inglés, el Ovejero australiano, el Collie del límite y el Ovejero de Shetland, aunque se ha descrito en otras 54 razas incluyendo el Dogo argentino, el Gran danés, el Boxer, el Bull terrier y el Cocker spaniel, entre ellas. Estos animales que padecen la enfermedad desde el nacimiento mostrarán sus síntomas siendo cachorros; sin embargo, nuestros perros y gatos también pueden padecer este problema de forma adquirida secundariamente a otros procesos.

Los problemas de oído son una de las consultas más frecuentes en la clínica diaria y es por ello que debemos prestarles mucha atención tanto en el aseo diario como en las revisiones veterinarias. Si tu perro ladea demasiado la cabeza, se rasca los oídos en exceso o, incluso, comienza a caminar en círculos es indicativo de que algo está ocurriendo.

La principal patología que afecta a los oídos de nuestras mascotas son las otitis, ya sean bacterianas, fúngicas o alérgicas. Además, el oído se divide en tres partes principalmente: oído externo, oído medio y oído interno. De esta misma manera, las otitis se pueden clasificar en externas, medias e internas. Una otitis externa se caracteriza por el enrojecimiento e inflamación de la cara interna de las orejas, acompañándose en la mayoría de los casos de un fuerte olor desagradable y de una secreción que va de marronácea a verdosa. Este tipo de otitis son de gran importancia y no deben de pasar desapercibidas en la revisión de nuestras mascotas ya que necesitan un tratamiento específico; de lo contrario suelen ir a más, llegando a formarse tapones de cera y a inflamarse tanto que tengamos un estrechamiento del canal auditivo y provocando que nuestras mascotas comiencen a tener problemas en la audición. Además, este tipo de infecciones suelen avanzar hacia oído medio e interno y cuando esto ocurre podemos tener problemas en el equilibrio, problemas neurológicos e, incluso, sorderas permanentes.

Sandra Sánchez Porlán, veterinaria col. nº 1748

Sandra Sánchez Porlán, veterinaria col. nº 1748

Los perros que más frecuentemente se ven afectados por este problema son aquellos de orejas caídas, ya que la humedad, la oscuridad y la falta de ventilación son el escenario idóneo para las infecciones.

En el caso de los gatos, las otitis suelen ser secundarias a infestaciones por ácaros (Otodectes, parásito del oído); por ello es tan importante la desparasitación externa periódica tanto en gatos que viven dentro de casa (indoor) como en aquellos que proceden de la calle o viven dentro y fuera de casa (outdoor).

Cuando acudimos a la consulta del Veterinario, sea por el problema que sea, es muy importante la revisión del animal desde la punta del hocico hasta la cola. Un diagnóstico precoz del problema siempre va a mejorar el pronóstico de la enfermedad. 

 

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