¿Puede mi mascota tener la tensión alta?

En medicina humana asumimos como una prueba rutinaria la medición de la presión arterial. Los perros y los gatos también sufren de hipertensión (e hipotensión) arterial. Entonces, ¿por qué nunca le han medido la tensión a tu perro/gato?

 

A pesar de su importancia, aún no se suele medir la presión arterial en la clínica diaria, esto se debe por una parte a la falta de estandarización de las presiones normales y, sobre todo, a la dificultad en la medición.

De forma indirecta existen dos métodos para obtenerla: mediante Doppler y el método oscilométrico.

Con Doppler obtenemos la presión arterial sistólica (comúnmente conocida como “la alta”).

El método oscilométrico es con manguito, muy similar al usado en humanos, tradicionalmente no eran fiables, pero ahora disponemos de Oscilometría de alta definición, que nos permite conocer la presión arterial sistólica, la diastólica (“la baja”) y la presión media.

En nuestra clínica hemos incorporado la medición de la presión arterial cómo prueba rutinaria de control, ya que es la única forma de prevenir daños irreversibles en las mascotas.

Se considera hipertensión arterial en perros y gatos valores sostenidos de más de 160 mmHg de presión sistólica y/ó más de 100 mmHg de presión diastólica.

 

CAUSAS

Tenemos siempre que tener en cuenta que en la clínica nuestra mascota tendrá niveles variables de estrés, esto puede provocar un aumento de la PA conocido como “efecto bata blanca”, esto se puede minimizar tomando repetidas mediciones e intentando que sea una ambiente lo más tranquilo posible.

El motivo más común de hipertensión en perros y gatos es la insuficiencia renal, de la que ya hablamos anteriormente. Una vez diagnosticada será importante evaluarla junto con la medición de las pérdidas de proteína en orina.

Otras causas son los problemas hormonales que afectan a nivel arterial. Cuándo no podemos relacionar la hipertensión con ninguna de las situaciones anteriores se denomina hipertensión primaria o idiopática.

 

SÍNTOMAS

Un animal hipertenso puede mantenerse sin síntomas durante meses o años y muchas veces los diagnosticamos cuando se producen signos clínicos en los “órganos diana”, que son:

  • Corazón: se produce una hipertrofia de la musculatura cardíaca, soplo, fatiga, etc.
  • Ojos: daños en la retina, ceguera, glaucoma…

    Gabriel Gómez-Pardo Maeso, veterinario col. nº 1684

  • Sistema Nervioso Central: desorientación, incoordinación, convulsiones…
  • Riñones: el daño renal es causa y a la vez puede ser consecuencia de la hipertensión

El riesgo de afectación de los órganos diana tiene que ver con la gravedad de la hipertensión y es importante ajustar el tratamiento a cada caso individual y realizar un seguimiento adecuado.

Si te preocupa la presión arterial de tu mascota o has detectado alguno de los síntomas anteriores, consúltanos.

 

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